El último informe del Gobierno Vasco revela que los pisos que llevan más de un año deshabitados descienden hasta 18.493
Según la última encuesta bianual del Gobierno vasco, correspondiente al año 2007, existen 18.493 viviendas vacías gestionables en nuestra Comunidad. Como viviendas gestionables, el Gobierno toma la bolsa de pisos deshabitados que hay que gestionar con carácter prioritario, esto es, aquellos que llevan desocupados más de un año ininterrumpido, no son utilizados como segunda residencia y no se encuentran en oferta en el mercado. El dato se refiere a viviendas ubicadas en secciones urbanas, que son las que agrupan al 90% de las viviendas existentes en Euskadi.
Por Territorios, Araba registra 4.088 (22,1%) viviendas deshabitadas, Bizkaia 6.432 (34,7%) y Gipuzkoa 7.973 (43,1%).
La encuesta es una operación estadística muestral que arroja una proyección a partir de un subconjunto, con el doble objetivo de cuantificar y caracterizar los pisos vacíos existentes.
Se han recorrido 5.712 portales, con un total de 55.228 huecos. Por comparar con el registro del único organismo que realiza un censo de viviendas vacías, el Instituto Nacional de Estadística recorre menos de 5.000. Únicamente han sido objeto de investigación los edificios residenciales. Son viviendas en su mayoría de entre 50 y 100 metros cuadrados, con 4 ó 5 habitaciones y 1 baño. Se trata de viviendas de relativa antigüedad -el 53% de antes de 1964- que requieren en un 42% algún refuerzo en materia de rehabilitación -19% pequeño y 22% grande-.
El número de viviendas vacías existentes en el mercado desciende considerablemente con respecto a 2005. El informe registra una caída paulatina en el stock de viviendas vacías, siendo de casi dos puntos con respecto al dato de 2005, del 6,8% al 4,9%. En términos absolutos, pasan de 26.691 en 2005 a 18.493 en 2007. 8.198 viviendas deshabitadas menos. Las viviendas vacías movilizadas a través de Bizigune, y la propia dinamización del mercado libre de alquiler generan este descenso en el número de viviendas vacías. El efecto disuasorio de la política pública de vivienda y la aparición del alquiler como alternativa viable son sus causas fundamentales.
Bizigune, la Sociedad para la Movilización de Vivienda Vacía, ha captado hasta la fecha un total de 4.489 viviendas vacías. Es decir, a día de hoy la iniciativa ha movilizado casi un 25% del total de viviendas vacías gestionables existentes en la CAPV.
A partir del momento en que se capta la vivienda se inicia el proceso de reparación de la misma si fuera necesario, para lo que se concede a la persona propietaria un préstamo de 18.000 euros sin intereses; firma del contrato con el propietario y asignación a una de las personas inscritas en Etxebide y que solicitan viviendas de alquiler social a través de Bizigune. El Gobierno Vasco actúa como intermediario entre la persona propietaria e inquilina, abonando a la primera una renta algo inferior a la de mercado (media de 565 €) y cobrando a la segunda una renta no superior al 30% de sus ingresos (media de 281 €). El Departamento de Vivienda, a través de Bizigune, garantiza a la persona propietaria el cobro puntual de la renta, la gestión del alquiler y la devolución del piso en buen estado a la finalización del contrato.
Los presupuestos de 2008 incorporaron una cifra de 18 600 000 euros para costear Bizigune, desde los 4,5 millones de euros de 2004, 8 millones de 2005, 10 millones de 2006 y 14 en 2007. En total 55,1 millones de euros, lo que cuesta construir unas 435 viviendas sociales en alquiler. Javier Madrazo, Consejero de Vivienda, ha explicado que “se trata por tanto, de una iniciativa social y medioambiental que nos permite aprovechar el parque de vivienda existente sin ocupar nuevos suelos, contribuye a la rehabilitación del parque residencial, cuesta más barato que construir vivienda nueva y resuelve una necesidad de manera inmediata, a través del alquiler social como alternativa viable a la emancipación y a las situaciones de imposibilidad de acceso a una vivienda libre”.
En torno al 80% de los propietarios muestran un alto índice de satisfacción. Valoran especialmente la garantía del adecuado cuidado de la vivienda que les ofrece el gobierno y la puntualidad en el pago del alquiler. Los inquilinos valoran especialmente el nivel de la renta que deben pagar, que no supera el 30% de sus ingresos, y las características físicas de la vivienda: ubicación y tamaño. Cerca del 90% de personas propietarias e inquilinas recomendaría Bizigune a una persona conocida.
Por otro lado, Madrazo se ha referido a la Sociedad Pública de Alquiler del Gobierno central como “una iniciativa que no aporta ninguna ventaja comparativa, ya que ha movilizado las mismas viviendas en el conjunto del Estado, que Bizigune en Euskadi. Los propietarios cobran una renta por debajo de mercado pero esta rebaja no beneficia a los inquilinos, que pagan una renta algo superior que la que cobran los propietarios para cubrir los costes de la SPA. Es decir, es el inquilino, la parte más débil de la cadena, quien costea a la sociedad pública de alquiler del gobierno central”. Madrazo sostiene que la SPA “actúa más como una intermediaria inmobiliaria que como un servicio público destinado a procurar vivienda asequible a la ciudadanía”.
El Consejero de Vivienda también ha instado a las empresas constructoras a “vender sus viviendas a un precio más razonable, con un menor margen de beneficio” y ha animado a las personas propietarias de vivienda vacía a ponerla a disposición de Bizigune “con el doble objetivo de obtener por ella una rentabilidad económica y social”.
El número de atención de Bizigune es el 900 251 251.
Esta gente de Bizigune están haciendo un trabajo fabuloso